jueves, 18 de diciembre de 2014

lo público uno

Mi afección a los espacios verdes unido a cierto sentido estético me ha llevado a cultivar un par de pequeños rectángulos verdepasto en la vereda de mi casa. Su mantenimiento demanda esfuerzo y pocas veces están como a mí me gusta, considerando que esas pequeñas geometrías están ubicadas, como es obvio, a merced de los humores públicos y aunque no son saqueadas mayoritariamente por el paso de la gente (hay también una parte de vereda cementada) por alguna razón quienes tienen perros en el barrio –y no son pocos los que cumplen esa condición- interpretan que yo he fundado en la zona un pulcro inodoro para sus canes.

Alejandro Zoratti Calvi

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