sábado, 24 de enero de 2015

tengo pruebas pero tengo dudas

He visto crecer todas las plantas de mi patio, absolutamente todas. Con el tiempo he comprobado que algunas de ellas prefieren ciertos lugares por sobre otros, ya sea porque el sol no les da de lleno o porque sí, porque ciertos espacios son más húmedos, o bien porque están protegidas de los vientos más fuertes. He corroborado que algunas crecen más alto de lo esperado por mi escasa información botánica o que florecen en épocas diferentes a las que veo de su misma especie en los viveros de la ciudad. He multiplicado varias de ellas y conozco los tiempos en que esto es más viable, pero aunque la gran mayoría se han desarrollado sin inconvenientes, no he podido dejar de sentirme responsable del fracaso de la vida de pocas. Ayer cinco jóvenes gajos han sido puestos nuevamente a prueba por mis manos jardineras. Los he tratado como siempre, con la máxima dulzura y no paro de verlos cada tanto, como quien mira dormir a un bebé. Tomo todos los recaudos necesarios para que avance su crecimiento natural y aunque tengo pruebas de que lo más factible es que se desarrollen firmes y seguros, tengo dudas de que todos lo hagan.

Podría haber concluido con un "no tengo pruebas pero no tengo dudas" de que al menos cuatro de los cinco gajos crezcan, basándome en la confianza en mi estadística de vida sobre la multiplicación de ciertas plantas, aún sin tener las pruebas de ello -ya que hay aquí gajos que nunca multipliqué- pero me resulta irracional y soberbio erigirme infalible sobre la veracidad de un argumento que no puedo comprobar.

viernes, 23 de enero de 2015

dinosaurios vivos

Nunca más patente la mentira
Iniquidad del poder
Soledad de un hombre, soledad de la república
Manifiesto del terrorismo de estado
Argentina montonera
No creo en tu nunca más

jueves, 22 de enero de 2015

ciudadano común

A tus gritos les opongo mi argumento, a tu frenético devenir lo enfrento con mi pausa, a tu cemento, mi verde. No creo en tus palabras, te comportás con excesiva contradicción. Aplaudís líderes que te hablan de la libertad exigiendo que te digan qué tenés que hacer. Creés que dios habla y también creés lo que dicen que dice. Conozco tu desprecio por los espacios compartidos. Veo tu libro de moral en la hoguera de tu cerebro. Sos el pasado intentando continuar, sos básico.

miércoles, 14 de enero de 2015

el lugar de los sueños

Tengo en la memoria el recuerdo de pocos sueños sucedidos en el decurso de dormires provocados tanto por el natural llamado de mi cuerpo como por el uso de algún fármaco. Hay ahí un mundo que no puedo terminar de objetivar y su evocación me evita. Tengo la percepción de que los sucesos acaecidos en ese universo impactan sobre mí del mismo modo que los que suceden en el mundo al que llamamos real. De más niño que ahora me aterraba la idea de encontrarme en medio de un campo de guerra y ahí estaba en mis sueños, entre árboles, con bombas estallando por doquier y entonces despertaba aterrado. Viví la increíble experiencia de volar en el cielo de mi barrio sólo con el esfuerzo físico del movimiento de mis brazos y recuerdo tanto el hecho del vuelo como el de la energía que debía ejercer sobre mi cuerpo para no caer. Experimenté el ahogo de despertar queriendo gritar con desesperación y darme cuenta de que mi garganta orgánica se revelaba inmóvil. He sentido la excitación del sueño erótico y no ha sido inferior a la de este mundo. ¿En qué lugar sucede todo eso? ¿Dónde continúa esa otra vida de la que soy protagonista sin reconocerme del todo?

lunes, 5 de enero de 2015

picoteando uvas pintadas

"—Fíjate ahora en lo que voy a decir. ¿Qué es lo que se propone la pintura? ¿Es representar lo que es, tal como es, o lo que parece, tal como parece? La pintura ¿es la imitación de la apariencia o de la realidad?
—De la apariencia.
—El arte de imitar está, por consiguiente, muy distante de lo verdadero, y si ejecuta tantas cosas, es porque no toma sino una pequeña parte de cada una; y aún esta pequeña parte no es más que un fantasma. El pintor, por ejemplo, nos representará un zapatero, un carpintero o cualquiera otro artesano, sin conocer nada estos oficios. A pesar de esto, si es un excelente pintor, alucinará a los niños y al vulgo ignorante, mostrándoles de lejos el carpintero que haya pintado, de suerte que tomarán la imitación por la verdad."



Platón
extracto de La República, libro X